-
Hace mucho tiempo, antes del boom actual, adquirir juegos de mesa era un acto impersonal. Las editoriales no acreditaban a los autores que habían hecho el diseño, y la gente ni siquiera se paraba a pensar que detrás de ese tablero, de esas cartas y de esas fichas existía una idea, un concepto que los unía y los ponía en movimiento.
En efecto, todo ese trabajo, esas decisiones y, por qué no, esas innovaciones, parecían que habían sido obra de la naturaleza, que siempre habían estado allí, que eran verdades matemáticas que habían nacido con el Universo, y no producto de la mente y del ingenio de alguien.
Hoy día, las cosas han cambiado significativamente. En cada entrega se hace mención de las personas que están detrás y es así como podemos ir viendo poco a poco sus estilos, su forma de aproximarse al fenómeno lúdico, y de esta manera empezamos a desarrollar nuestras afinidades, predilecciones, filias, fobias y manías.
Sirvan estas líneas para hacer públicas las mías. Vamos allá...
Seguir leyendo aquí...
|
|
|








