-
-
La tupida niebla que crean las novedades hace que muchas veces no veamos más allá de un par de años atrás cuando tenemos que elegir un juego para ver mesa. Queremos probar lo último de lo último y nos olvidamos de las joyas del pasado reciente que atesora nuestra colección, tesoros condenados a la estantería porque no tenemos tiempo para jugarlo todo. El viernes teníamos pensado jugar a nuestras últimas adquisiciones, un imprevisto trastocó nuestros planes y la máquina del tiempo lúdica nos llevo al año 1967, 2001 y 2004.
Sigue Leyendo...
|
|